Ans Botha, mejor entrenadora mundial de atletismo

Es un vivo ejemplo de que la edad no es un límite para mantenerse vigente y productivo. A sus 76 años, fue reconocida como la mejor entrenadora del año 2017 por la Federación Internacional de Asociaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés).

Ans Botha, es protagonista de una asombrosa historia de vitalidad y superación. En su juventud, como velocista, representó a Namibia. Después de cumplir su ciclo de atleta pasó a ser entrenadora y su carrera abarca más de cinco décadas dedicada a las pistas. Su nombre cobró mayor relieve en las Olimpiadas de Río 2016, cuando su pupilo Waide Van Niekerk pulverizó la marca del estadounidense Michael Johnson con una exhibición que estuvo cerca de eclipsar el brillo de Usain Bolt.

Ans Botha y Van Niekerk

El atleta sudafricano añadió a su palmarés este año la medalla de oro de los campeonatos mundiales de atletismo de Londres, además de la presea de plata que consiguió tras quedar a dos centésimas de la victoria en los 200 metros planos. Van Niekerk es el único en la historia en lograr una triple corona de la velocidad al bajar de los 10 segundos en los 100 metros planos, de los 20 segundos en los 200 y de los 44 segundos en los 400 metros.

Pero lo más importante es que después de ser casi desahuciado por las lesiones y las derrotas, Van Niekerk sufrió una increible transformación cuya artífice es Ans Botha, quien lo empezó a entrenar en el 2012.

Botha reconoce que para ella no hay una técnica de entrenamiento específica que funcione para todos los atletas. Sin embargo, resalta que hay una clave que, si bien no garantiza el éxito, permite que todo el sacrificio tenga más sentido.

“La relación personal, la confianza y el respeto son factores cruciales. Pero lo más importante es amar, sentir la pasión y el entusiasmo por lo que estás haciendo cada día. Nunca ver a tu atleta como una máquina, sino como un ser humano, con sentimientos y emociones”, puntualiza.

Lejos de pensar en su retiro, Ans Botha sigue trabajando y tiene fijada en su agenda no solo participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, sino lograr una hazaña que hasta hace poco se consideraba imposible en atletismo: que su pupilo logre bajar la barrera de los 43 segundos en los 400 metros planos.

Fuente: BBC Mundo

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