Alerta y cuidado con tus ovarios

Cada 8 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Ovario, una neoplasia que no presenta síntomas específicos en sus primeras fases, por eso es fundamental hacerse los exámenes correspondientes y acudir al ginecólogo.

Es una patología que se caracteriza en pasar desapercibida. Traicionera, se disfraza de síntomas inespecíficos, que pueden hacer que se confunda, por ejemplo, con una indigestión con flatulencias tras una comida pesada. Esto no quiere decir que las mujeres que acudan al ginecólogo cada vez que sientan una distensión de abdomen que se parezca a una indigestión, pero deben mantenerse alerta y si persiste la molestia hacerse su chequeo médico.

El Cáncer de Ovario es una condición que, de acuerdo con el registro del Ministerio del Poder Popular para la Salud (hasta 2012) es la sexta causa de muerte oncológica. Esto no quiere decir que sea menos grave que otras patologías. Tiene la tasa de supervivencia más baja de todos los cánceres ginecológicos, ya que en una gran proporción de las afectadas es asintomático, lo cual causa el diagnóstico tardío de este tumor. Aunque se puede presentar en la juventud, la inmensa mayoría de los casos ocurren después de la menopausia. No debemos olvidar que la prevención es clave y, en este sentido, además de llevar un estilo de vida saludable, es muy importante hacerse los chequeos médicos necesarios con regularidad.

El problema tanto para las mujeres como para la comunidad médica es que, desafortunadamente, es muy difícil de detectar en sus etapas iniciales y, por lo tanto, solo algunas llegan a recibir un tratamiento oportuno. Además, pocas se informan con respecto a su desarrollo y factores de riesgo, ignorando que pueden tener grandes probabilidades de contraerlo. Debido a esto, compartimos datos importantes que todas deben saber sobre el tema.

SÍNTOMAS

El cáncer de ovario es de difícil diagnóstico debido a la ausencia de síntomas contundentes en sus fases iniciales de desarrollo. Sin embargo, conforme avanza, se puede manifestar con algunas señales a las que se les debe prestar mucha atención. Algunas de las más importantes son:

*Inflamación abdominal.

*Dolores pélvicos.

*Indigestiones frecuentes.

*Deseos recurrentes de orinar.

*Sangrados anormales.

*Sensación de fatiga.

*Pérdida repentina de peso.

FACTORES DE RIESGO

El mayor factor de riesgo son los antecedentes familiares. Todo indica que la mutación específica de algunos genes son los que, con el tiempo, conducen al desarrollo anormal de las células No obstante, no todos los casos tienen su origen en la genética y, de hecho, pueden estar asociados con algunos hábitos y agentes externos.

El riesgo aumenta en casos de: Mujeres mayores de 50 años. Tratamientos con fármacos o drogas para la fertilización. Uso de terapias hormonales. Consumo de alcohol y tabaco en exceso. Obesidad.

PUEDE AFECTAR A CUALQUIER MUJER

Si bien la exposición continua a los factores de riesgo supone un peligro para el desarrollo de esta patología, todas las mujeres, en cierta medida, están expuestas a desarrollarlo en cualquiera de las etapas de sus vidas. Los cambios hormonales durante la menopausia incrementan el riesgo, pero también puede ocurrir en edades más jóvenes debido a otras causas. Las revisiones médicas regulares, así como la práctica de hábitos saludables, son determinantes para hacerle frente cuanto antes.

SE CONOCE COMO “EL ASESINO SILENCIOSO”

Por la manera en que se desarrolla en el cuerpo, se le ha catalogado como un “asesino silencioso”, haciendo referencia a la ausencia de síntomas en las etapas iniciales. Lamentablemente, muy pocas presentan señales de alerta en las primeras fases del tumor, lo cual impide sospechar de su presencia. Un gran porcentaje de los casos generan reacciones contundentes cuando las células ya han invadido el sistema y, de hecho, se han extendido hacia otras partes del cuerpo.

DETECTARLO A TIEMPO ES CLAVE PARA SUPERARLO

Su detección a tiempo es fundamental para tratarlo con éxito.  La detección oportuna del cáncer de ovario es determinante para brindarle un tratamiento eficaz y menos agresivo. Cuando logra diagnosticarse en sus primeras fases las mujeres tienen hasta un 90% de probabilidades de superarlo. Por esta razón, es fundamental tener en cuenta sus posibles síntomas y, ante cualquier sospecha, consultar al ginecólogo. Recuerda la clave es hacerse los exámenes correspondientes: citología, eco transvaginal, pruebas de sangre y colposcopia y consulta médica ginecológica.

Cuánto más rápido te hagas tu chequeo, mayores probabilidades hay de detectarlo antes que sea demasiado tarde.

Prensa Funcamama

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*