{"id":9000,"date":"2026-07-07T22:21:42","date_gmt":"2026-07-07T22:21:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.funcamama.org\/?p=9000"},"modified":"2026-07-07T22:22:57","modified_gmt":"2026-07-07T22:22:57","slug":"sanar-el-suelo-cuidar-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.funcamama.org\/?p=9000","title":{"rendered":"Sanar el suelo, cuidar el alma"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"E249\"><em><strong>El piso se movi\u00f3 bajo nuestros pies; resulta vital evitar el desmoronamiento de nuestra humanidad. Tras el devastador terremoto en Venezuela, la emergencia supera los escombros visibles o las llamadas de rescate: se mide en el mapa invisible de las emociones. Hoy, desde el principio humanitario m\u00e1s sagrado \u2014no hacer da\u00f1o\u2014, el desaf\u00edo consiste en construir una nueva sociedad, sostenida sobre la \u00e9tica, la solidaridad y la comprensi\u00f3n mutua.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p id=\"E255\">En medio del dolor colectivo, caemos en trampas invisibles capaces de fracturarnos m\u00e1s que el propio sismo. Reconocerlas es el primer paso para sanar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E257\"><strong>1. El dolor carece de valor comercial o pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"E259\">Preocupa la <strong>instrumentalizaci\u00f3n del sufrimiento<\/strong>. La delgada l\u00ednea entre visibilizar una tragedia para conseguir ayuda y convertir el calvario ajeno en espect\u00e1culo digital o herramienta de validaci\u00f3n es peligrosa. Detr\u00e1s de cada historia late un ser humano real, ajeno a clics, notoriedad o aprobaci\u00f3n. Respetar la dignidad del damnificado es el pilar de la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E263\"><strong>2. El derecho a procesar el trauma a ritmo propio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"E265\">Sobrevivir a una cat\u00e1strofe carece de manual de instrucciones. Hoy se <strong>juzga a quienes asimilan el dolor en silencio<\/strong>, o a quienes intentan mantener espacios de normalidad. El trauma se disfraza de muchas formas: apat\u00eda, hiperactividad o aparente frialdad. Se\u00f1alar al pr\u00f3jimo por supuesta indiferencia es una crueldad innecesaria.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E269\">Por otro lado, la <strong>culpa del superviviente<\/strong> carcome a miles de venezolanos. Se preguntan, con el coraz\u00f3n roto: <em>\u00bfPor qu\u00e9 qued\u00e9 vivo? \u00bfPor qu\u00e9 mi casa sigue en pie?<\/em> Sentir malestar por estar a salvo refleja el trauma profundo. A quienes cargan ese peso, les recordamos: su vida es un milagro, una oportunidad de auxilio, jam\u00e1s una deuda.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E275\"><strong>3. Solidaridad frente a la manipulaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"E277\">Resulta doloroso ver a <strong>factores de poder fomentando el caos<\/strong> para ejercer presi\u00f3n pol\u00edtica o capitalizar la desgracia. Dividir a la poblaci\u00f3n cuando la supervivencia depende de la cohesi\u00f3n es un acto de deshumanizaci\u00f3n. Frente al caos inducido, nuestra mejor defensa es la madurez civil. Evitemos ser fichas de ajedrez en tableros de desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E281\"><strong>La reconstrucci\u00f3n exige el aguante de un marat\u00f3n, lejos de la velocidad de una carrera corta.<\/strong> La crisis se prolongar\u00e1. Los efectos emocionales y estructurales nos acompa\u00f1ar\u00e1n durante meses. Urge administrar la empat\u00eda; requerimos una solidaridad sostenible, constante y profunda.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E284\">La tierra omiti\u00f3 ideolog\u00edas, creencias o estratos sociales al temblar; nos sacudi\u00f3 por igual porque <strong>todos somos venezolanos<\/strong>. La historia demuestra nuestra mayor certeza: la riqueza nacional habita en la mano extendida para levantar al vecino.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E289\">Cuidemos las palabras. Evaluemos los juicios. Protej\u00e1monos mutuamente. Sanar a<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela empieza por evitar da\u00f1arnos.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"E246\"><strong>Por: Luisa Rodr\u00edguez T\u00e1riba&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ilustraci\u00f3n: Vasco Gargalo, Portugal <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>El piso se movi\u00f3 bajo nuestros pies; resulta vital evitar el desmoronamiento de nuestra humanidad. 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